En la película Matrix hay una escena donde Morpheo le muestra 2 pastillas a Neo, La Azul y la Roja. La roja te muestra la vida real. Aquí eres "infeliz", no puedes quedarte de brazos cruzados, no puedes mirar para otro lado. Cambia completamente tu percepción de todo lo que te rodea, la opinión que tienes sobre verdades que considerabas inamovibles, y la opinión sobre otras personas.
La Azul te muestra que tu vida es perfecta, pero es una apariencia, nada más, como vivir en una burbuja que no te permite ver lo demás. Aquí eres "feliz", no tienes que hacer nada más que dejarte llevar por tu entorno. Te crees que lo sabes todo, que no necesitas cambiar porque lo tienes todo "muy claro".
Hay muchas ocasiones en la vida donde tenemos que escoger entre una u otra pastilla.
En los últimos años me han sucedido dos cosas que han cambiado mi forma de ver y vivir la vida. La primera, cuando en 2008 me hice voluntaria de una protectora, "El Jardinet dels Gats" (http://www.eljardinetdelsgats.org/). Jamás pensé que aprendería tanto. Siempre me han gustado los animales, pero de ahí a ver cuál es la situación real de los animales considerados "domésticos" va un mundo. Es conocido que se abandonan miles de ellos cada año, pero ver a sólo uno de ellos de cerca, su terror, su pena, su dolor, te impactan de una manera especial. Y acogerlos en tu casa y verlos superar ese trauma, y ayudar a conseguirles un hogar, y ver año tras año que por fin tienen una familia que los merece, es muy gratificante.
Además de lo expuesto, entré en contacto con personas animalistas, con defensores de los derechos de los animales, que me hicieron plantearme porqué un perro o un gato tiene más derecho a la vida que un cordero, un cerdo o un pollo. La inteligencia o lo "simpático" que nos pueda caer determinado animal no debería ser lo que marcara la diferencia frente al derecho a la vida, de manera que no pude evitar, porque mi conciencia me molestaba, hacerme vegetariana y dejar de comerlos.
La segunda pastilla roja que he tomado ha sido hace muy poco, apenas tres meses.
Siempre había criticado a las mujeres que "perdían la cabeza" cuando se convertían en madres. Mujeres con carrera profesional, mujeres de éxito que lo dejaban todo para convertirse en "marujas", o que reduccian su jornada laboral para estar con sus hijos (niños? buf, que horror), renunciando así a ascensos o a mejorar en su carrera. Pues bien, hace tres meses que fui madre y me siento hermanada con todas las "marujas" del mundo. Si no fuera para mi absolutamente imprescindible continuar trabajando, y mientras la maldita crisis no me lo permita, tendré que volver al trabajo. Pero juro que en cuanto tenga la oportunidad seré MADRE a tiempo completo. He perdido toda la ambición, el puesto que tanto me costó alcanzar (estudié la carrera de los 28 a los 31 años) me parece una solemne estupidez al lado de despertarme con mi hija y disfrutar de sus sonrisas por la mañana.
Malditas y benditas pastillas rojas, que cada día nos enseñan que no sabemos nada de la vida, vamos aprendiendo por el camino...espero no dejar de aprender nunca.
viernes, 24 de febrero de 2012
martes, 27 de julio de 2010
INTOLERANCIA
Hace tanto que no escribía en el blog, que casi había olvidado cómo se hacía. Pero hoy necesitaba hacerlo.
Hay momentos en la vida en que decides cambiar algo trascendental: cambias de religión, de pareja, de trabajo, dejas de fumar/beber/drogarte, cambias de amigos, emprendes nuevas aficiones, o simplemente decides cambiar tu forma de comer.
Es en momentos como esos que descubres muchas cosas. Descubres cosas de ti, y descubres mucho más de la gente que te rodea. He pasado por algunos cambios en mi vida, y el último ha sido hace siete meses, cuando después de mucho meditar, leer, buscar información y hablar con personas que estaban a favor y en contra, decidí hacerme vegetariana.
Es algo muy simple, decidí no comer animales. Los cocino para mis invitados y para mi familia si es necesario, no soy intolerante, no me gusta que nadie cambie el lugar donde quiere ir a comer sólo porque yo tenga que conformarme con un plato de lechuga y el postre. No me quejo ni pongo mala cara cuando esto sucede.
Pero parece que este cambio no gusta a todo mi entorno. No sé porqué. La verdad es que me preocupa bien poco lo que coman ellos, pero parece que a ellos les preocupa mucho lo que coma yo. Para animarme a cambiar de idea, me preguntan, se rien, me ridiculizan y gastan bromitas que para ellos son nuevas y originales pero, la verdad, estoy empezando a cansarme de tanto oirlas. No sé qué puede tener de divertido meterse con un vegetariano.
Es en momentos como estos que descubres el verdadero significado de la intolerancia. Es en momentos como estos que descubres muchas cosas de los que te rodean. Algunas personas te defraudan y otras te sorprenden por su tolerancia y su respeto.
Entre estas últimas, mis mejores amigas desde hace años. Gracias a todas ellas. Y a mi pareja, que aunque no comparte mis ideas, no las critica ni las ridiculiza. No me ha fallado desde que lo conozco.
De todas formas, me alegro de vivir cambios en mi vida que me ayudan a aprender tanto de mi y de los demás.
Hay momentos en la vida en que decides cambiar algo trascendental: cambias de religión, de pareja, de trabajo, dejas de fumar/beber/drogarte, cambias de amigos, emprendes nuevas aficiones, o simplemente decides cambiar tu forma de comer.
Es en momentos como esos que descubres muchas cosas. Descubres cosas de ti, y descubres mucho más de la gente que te rodea. He pasado por algunos cambios en mi vida, y el último ha sido hace siete meses, cuando después de mucho meditar, leer, buscar información y hablar con personas que estaban a favor y en contra, decidí hacerme vegetariana.
Es algo muy simple, decidí no comer animales. Los cocino para mis invitados y para mi familia si es necesario, no soy intolerante, no me gusta que nadie cambie el lugar donde quiere ir a comer sólo porque yo tenga que conformarme con un plato de lechuga y el postre. No me quejo ni pongo mala cara cuando esto sucede.
Pero parece que este cambio no gusta a todo mi entorno. No sé porqué. La verdad es que me preocupa bien poco lo que coman ellos, pero parece que a ellos les preocupa mucho lo que coma yo. Para animarme a cambiar de idea, me preguntan, se rien, me ridiculizan y gastan bromitas que para ellos son nuevas y originales pero, la verdad, estoy empezando a cansarme de tanto oirlas. No sé qué puede tener de divertido meterse con un vegetariano.
Es en momentos como estos que descubres el verdadero significado de la intolerancia. Es en momentos como estos que descubres muchas cosas de los que te rodean. Algunas personas te defraudan y otras te sorprenden por su tolerancia y su respeto.
Entre estas últimas, mis mejores amigas desde hace años. Gracias a todas ellas. Y a mi pareja, que aunque no comparte mis ideas, no las critica ni las ridiculiza. No me ha fallado desde que lo conozco.
De todas formas, me alegro de vivir cambios en mi vida que me ayudan a aprender tanto de mi y de los demás.
Etiquetas:
amigos,
intolerancia,
vegetarianos
lunes, 28 de diciembre de 2009
FRASES MEMORABLES
Frases memorables.
Hoy hemos conocido una frase pronunciada por la erudita Sarah Palin: "Si Dios no quería que comiéramos animales, ¿cómo es que los hizo de carne?"
No me atrevo casi ni a comentarla. Está en la línea de tantas otras frases sabias de nuestro siglo.
Lo que me apena es que la mayoría están pronunciadas por mujeres físicamente muy guapas. ¿Será verdad que las guapas son tontas? la respuesta, en la frase de Paris Hilton, un poco más abajo.
"El fumar mata y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida."
Brooke Shields, entrevista para una campaña federal anti-tabaco,1998.
"Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis."
Valeria Mazza, Marzo 1999.
"Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, muertes y esas cosas."
Mariah Carey, 1999.
"Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno. Yo soy justo la indicada para hacerlo !!!"
Claudia Schiffer, refiriéndose a Naomi Campbell, 1998.
"No he cometido ningún delito. Lo que hice fue no cumplir con la ley."
Jennifer Lopez, al ser detenida junto a Puff Daddy.
"Es maravilloso estar aquí en el gran Estado de Chicago."
Jennifer Lopez, 2000
"¿A qué personaje le gustaría conocer?"
"Definitivamente me gustaría conocer a Lady Di. Afortunadamente ya se murió."
Candidata Alexia Zambrano, Concurso Miss Colombia 2002
"Si hubiese un holocausto nuclear, ¿qué pareja elegiría Ud. en todo el mundo (hombre y mujer) para preservar y multiplicar la especie humana?"
"Al Papa y a la Madre Teresa de Calcuta."
Carolina Zuniga, Candidata a Miss Chile 2001
"¿Usted cree que todas las mujeres bonitas son tontas?"
"No, también hay feas que son tontas."
Paris Hilton
"¿A qué lugar le gustaría viajar y porqué?"
"A Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo."
Shakira
Aquí hay otra colección de frases dichas por políticos yankis:
www.elcanal.com/humor/frases.htm
La frase nº 21 es la misma que se atribuye a Claudia Schiffer, pero en boca de un político texano:
"Ese rastrero sinvergüenza merece ser matado a patadas por un asno... y yo soy justo el indicado para hacerlo!"
Lo cual me hace pensar hasta qué punto son frases ciertas o manipuladas para hacer reir.
Lamentablemente, la vida te enseña que la realidad generalmente supera a la ficción.
Hoy hemos conocido una frase pronunciada por la erudita Sarah Palin: "Si Dios no quería que comiéramos animales, ¿cómo es que los hizo de carne?"
No me atrevo casi ni a comentarla. Está en la línea de tantas otras frases sabias de nuestro siglo.
Lo que me apena es que la mayoría están pronunciadas por mujeres físicamente muy guapas. ¿Será verdad que las guapas son tontas? la respuesta, en la frase de Paris Hilton, un poco más abajo.
"El fumar mata y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida."
Brooke Shields, entrevista para una campaña federal anti-tabaco,1998.
"Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis."
Valeria Mazza, Marzo 1999.
"Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, muertes y esas cosas."
Mariah Carey, 1999.
"Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno. Yo soy justo la indicada para hacerlo !!!"
Claudia Schiffer, refiriéndose a Naomi Campbell, 1998.
"No he cometido ningún delito. Lo que hice fue no cumplir con la ley."
Jennifer Lopez, al ser detenida junto a Puff Daddy.
"Es maravilloso estar aquí en el gran Estado de Chicago."
Jennifer Lopez, 2000
"¿A qué personaje le gustaría conocer?"
"Definitivamente me gustaría conocer a Lady Di. Afortunadamente ya se murió."
Candidata Alexia Zambrano, Concurso Miss Colombia 2002
"Si hubiese un holocausto nuclear, ¿qué pareja elegiría Ud. en todo el mundo (hombre y mujer) para preservar y multiplicar la especie humana?"
"Al Papa y a la Madre Teresa de Calcuta."
Carolina Zuniga, Candidata a Miss Chile 2001
"¿Usted cree que todas las mujeres bonitas son tontas?"
"No, también hay feas que son tontas."
Paris Hilton
"¿A qué lugar le gustaría viajar y porqué?"
"A Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo."
Shakira
Aquí hay otra colección de frases dichas por políticos yankis:
www.elcanal.com/humor/frases.htm
La frase nº 21 es la misma que se atribuye a Claudia Schiffer, pero en boca de un político texano:
"Ese rastrero sinvergüenza merece ser matado a patadas por un asno... y yo soy justo el indicado para hacerlo!"
Lo cual me hace pensar hasta qué punto son frases ciertas o manipuladas para hacer reir.
Lamentablemente, la vida te enseña que la realidad generalmente supera a la ficción.
domingo, 15 de noviembre de 2009
INVOLUCION
INVOLUCIÓN AL USO
Xavier Bayle
INVOLUCIÓN AL USO
Diez años atrás yo no era persona vegana ni falta me hacia. E incluso participé en una ocasión en una convocatoria de ilustración taurófoba para loa y fomento de la tauromafia, donde mi obra pretendía destacar la elegancia del torero haciendo volar el capote sobre una forma en movimiento que lo embestia y que representaba a un toro. Mi implicación en el toreo no paso de ahí. Hace diez años yo era otra persona, peor ( sí señora, ha leído usted bien: peor ), pero sin duda no por mala fe sino por ignorancia, como cada cual y cada nadie de mis congéneres.
A medida que aprendo advierto que la ignorancia es como la grasa sobrante de las personas extremadamente obesas, o como un saco de arena enorme que cada ciudadana y cada pueblerina acarrean con mayor o menor destreza, y mayor o menor pesar. Livianas aquellas personas que saben saber y aprenden a aprender, cuyo saco es ligero pues fueron derramando por el camino la arena inútil. Hay tambien a quienes se les nota de lejos que llevan el saco pleno por triplicado y hay quienes fingen no tenerlo utilizando palabras hurtadas a personas sabias y de ánima ligera, e incluso hay quienes disfrazan su completo desconocimiento de ciertos temas mediante estupideces de calibre extra.
Siguiendo conmigo, por mi parte y por otra parte, me bastó mirar unas fotos de los pollos en factoría para hacerme vegetariana; pude evidenciar que eran animales desesperados, enloquecidos, sin esperanza, como las obreras que Salgado plasmó en su libro Workers, o como las filas de penitentes que Doré ilustrara para la Divina Comedia de Aliguieri, o como esas tristes instantáneas que nos llegaron de los campos de concentración alemanes, con seres demacrados y solos por culpa de una lectura errónea de la libertad, la dignidad y la vida; cuyo dolor y muerte, en la época de la historia que pertenecen o pertenecieron, fueron intelectualmente justificadas y socialmente aceptados . Asimismo me bastó mirar a los ojos de un toro con los segundos contados, el cuerpo lleno de metales y la piel barnizada de su sangre para no sólo deleznar la tauromafia y a las desquiciadas enfermas mentales y emocionales que la secundan (pertinentemente disfrazadas de demócratas, madres de familia y honradas trabajadoras ), sino para convertirme en activista por los derechos animales, de todos los animales, tanto si tenían dos, cuatro u ocho patas ( incluyo cualquier otro número ), se arrastraban o nadaban. Entonces empecé a ser antitaurófoba, que no era lo mismo que antitaurina, porque a mi me encantan los toros... en su lugar: las dehesas, las marismas, las estepas, porque son un lujo para la vida y nada más. Y nada menos.
Peleles al servicio de su pereza emocional como ahora Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pere Gimferrer o Albertito Boadella este domingo 17 de junio ( mi cumpleaños, desgraciadamente ), acudieron al retorno insigne de Pepe Tomás al matadero legal de la Plaza de Toros de la Minimental, y esto ha tocado mi fibra artística, pues no se me escapa que estas personas han hecho y hacen quizás arte, un arte hermoso sin duda, un arte delicado, irónico, intelectual y en ocasiones, sublime. Sin embargo la capacidad de crear arte esta al alcance de casi todas, Adolf Hitler mismo era escritor y pintor, sin ir más cerca. Por este y otros lados siempre he considerado el arte como un vehículo de comprensión a través de las generaciones, un motor de evolución directamente aplicado a los corazones y los cerebros ( el orden ahora sí importa ), mediante el cual era y ha sido posible cambiar la sociedad de las carencias que adolece. La ruda especie a la que pertenezco, sin embargo, es capaz de sacarle los ojos a un caballo "de picador" y luego afirmar que son tan personas como Da Vinci, quedándose tan frescas, pero el de la doble moral es un tema extenso que no cabe en estas líneas y sí en otras. Estos artistas mencionados a cabeza de párrafo han demostrado haberse extraviado absolutamente en sus pringosos laureles, haber engordado y acarrear su cada día más enorme saco de arena. Haber envejecido mal: no haber evolucionado.
Diez años atrás no tenia amigas gays, lesbianas, bisexuales, queers o ángeles, capaces de destruir el asqueroso concepto de amor prefabricado y de institucionalizada heterosexualidad que proclama el machismo en boga. Patriarcado que la iglesia católica, las brutales y una larga hilera de retrasadas mentales han dispuesto para el buen funcionamiento moral y la perpetuación en los eones de la raza humana. Ahora sí conozco montones de personas criminalizadas por la ética de mierda que sufrimos. De diez años
a esta parte, como millones de personas en el mundo, he evolucionado.
La evolución es como el tiempo, no se puede detener, pese a esos artefactos de miedo y tedio que lustran su placa de artistas y después son parte de esa masa ciega, imbécil y deforme que vota a Bush, a Fraga, esclavizan a quienes les quieren o rentabilizan todo bajo un prisma intelectual. Gente que ni siquiera aspira a ser personas, lo dicho, una masa de carne semoviente atufante de naftalina incapaces de comprender el Amor, los ciclos de la materia y la energía, la tendencia a la paz de toda sociedad avanzada o la imprescindible necesidad del valor de cada hormiga y cada ratón. Gente lejana a la comprensión de la vergüenza o la humildad, escoria como la que llena los libros de historia, vende discos y se medallan las solapas con la bonhomía popular.
Pero la evolución de la civilización sigue, imparable, imponderable, y acaba pisoteando y poniendo en su sitio a cada una. El necesario proceso civilizatorio empujado por las personas que trabajan día a noche la legitimidad de la raza humana para permanecer -en iguales derechos y deberes de existir que la medusa y la araucaria-, sobre este planeta.
En cuanto a esas personas en una sociedad que les pretende adalides de la belleza, ejemplos de la sensibilidad, no son sino, gracias a su profundo desprecio por la vida, una forma sin contenido, o con un contenido falso, como la carta de amor de un violador, los besos de Eva Braun, como la inocencia de las niñas de favela o la lluvia ácida: rosas postizas con espinas verdaderas.
Dicen que a la corrida del domingo acudieron 18.000 asistentes, eso es mucha gente, como mucha gente ( millones ), secundaron la política de purga y pogroms de Stalin, como miles de gentes glorificaron al Führer, a Pinochet, a Francisco Franco Bahamonde o al cardenal Torquemada, la misma gente con distinto motivo, los mismos perezosos seres que necesitan matar para estar medianamente vivos.
Hubo un tiempo, hace diez años, que Gimferrer me firmó algún libro, compraba discos de Serrat y de Sabina o creía en el poder transformador dels Joglars, pero ahora ya no: el desprecio también tiene su espacio en la evolución personal de cada una, y en la mía, por extensión. Estos ilustres babosos de cara ancha y corazón mediocre han envejecido, han aprendido el delicado arte de amar la muerte, la tripería, la destrucción, de juntarse con rancias muchedumbres de sesera escasa y mucha humanidad para contemplar, este negro domingo, cómo el ser humano revienta a seis herbívoros inocentes como niñas, hermosos como sólo la
vida sabe ser, necesarios como cada una de nosotras, en el nombre de su superioridad.
Superioridad, si, en materia del mal, como ningún otro animal sobre la faz de la tierra. Hitlercitos de principios del siglo XXI.
Xavier Bayle
INVOLUCIÓN AL USO
Diez años atrás yo no era persona vegana ni falta me hacia. E incluso participé en una ocasión en una convocatoria de ilustración taurófoba para loa y fomento de la tauromafia, donde mi obra pretendía destacar la elegancia del torero haciendo volar el capote sobre una forma en movimiento que lo embestia y que representaba a un toro. Mi implicación en el toreo no paso de ahí. Hace diez años yo era otra persona, peor ( sí señora, ha leído usted bien: peor ), pero sin duda no por mala fe sino por ignorancia, como cada cual y cada nadie de mis congéneres.
A medida que aprendo advierto que la ignorancia es como la grasa sobrante de las personas extremadamente obesas, o como un saco de arena enorme que cada ciudadana y cada pueblerina acarrean con mayor o menor destreza, y mayor o menor pesar. Livianas aquellas personas que saben saber y aprenden a aprender, cuyo saco es ligero pues fueron derramando por el camino la arena inútil. Hay tambien a quienes se les nota de lejos que llevan el saco pleno por triplicado y hay quienes fingen no tenerlo utilizando palabras hurtadas a personas sabias y de ánima ligera, e incluso hay quienes disfrazan su completo desconocimiento de ciertos temas mediante estupideces de calibre extra.
Siguiendo conmigo, por mi parte y por otra parte, me bastó mirar unas fotos de los pollos en factoría para hacerme vegetariana; pude evidenciar que eran animales desesperados, enloquecidos, sin esperanza, como las obreras que Salgado plasmó en su libro Workers, o como las filas de penitentes que Doré ilustrara para la Divina Comedia de Aliguieri, o como esas tristes instantáneas que nos llegaron de los campos de concentración alemanes, con seres demacrados y solos por culpa de una lectura errónea de la libertad, la dignidad y la vida; cuyo dolor y muerte, en la época de la historia que pertenecen o pertenecieron, fueron intelectualmente justificadas y socialmente aceptados . Asimismo me bastó mirar a los ojos de un toro con los segundos contados, el cuerpo lleno de metales y la piel barnizada de su sangre para no sólo deleznar la tauromafia y a las desquiciadas enfermas mentales y emocionales que la secundan (pertinentemente disfrazadas de demócratas, madres de familia y honradas trabajadoras ), sino para convertirme en activista por los derechos animales, de todos los animales, tanto si tenían dos, cuatro u ocho patas ( incluyo cualquier otro número ), se arrastraban o nadaban. Entonces empecé a ser antitaurófoba, que no era lo mismo que antitaurina, porque a mi me encantan los toros... en su lugar: las dehesas, las marismas, las estepas, porque son un lujo para la vida y nada más. Y nada menos.
Peleles al servicio de su pereza emocional como ahora Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pere Gimferrer o Albertito Boadella este domingo 17 de junio ( mi cumpleaños, desgraciadamente ), acudieron al retorno insigne de Pepe Tomás al matadero legal de la Plaza de Toros de la Minimental, y esto ha tocado mi fibra artística, pues no se me escapa que estas personas han hecho y hacen quizás arte, un arte hermoso sin duda, un arte delicado, irónico, intelectual y en ocasiones, sublime. Sin embargo la capacidad de crear arte esta al alcance de casi todas, Adolf Hitler mismo era escritor y pintor, sin ir más cerca. Por este y otros lados siempre he considerado el arte como un vehículo de comprensión a través de las generaciones, un motor de evolución directamente aplicado a los corazones y los cerebros ( el orden ahora sí importa ), mediante el cual era y ha sido posible cambiar la sociedad de las carencias que adolece. La ruda especie a la que pertenezco, sin embargo, es capaz de sacarle los ojos a un caballo "de picador" y luego afirmar que son tan personas como Da Vinci, quedándose tan frescas, pero el de la doble moral es un tema extenso que no cabe en estas líneas y sí en otras. Estos artistas mencionados a cabeza de párrafo han demostrado haberse extraviado absolutamente en sus pringosos laureles, haber engordado y acarrear su cada día más enorme saco de arena. Haber envejecido mal: no haber evolucionado.
Diez años atrás no tenia amigas gays, lesbianas, bisexuales, queers o ángeles, capaces de destruir el asqueroso concepto de amor prefabricado y de institucionalizada heterosexualidad que proclama el machismo en boga. Patriarcado que la iglesia católica, las brutales y una larga hilera de retrasadas mentales han dispuesto para el buen funcionamiento moral y la perpetuación en los eones de la raza humana. Ahora sí conozco montones de personas criminalizadas por la ética de mierda que sufrimos. De diez años
a esta parte, como millones de personas en el mundo, he evolucionado.
La evolución es como el tiempo, no se puede detener, pese a esos artefactos de miedo y tedio que lustran su placa de artistas y después son parte de esa masa ciega, imbécil y deforme que vota a Bush, a Fraga, esclavizan a quienes les quieren o rentabilizan todo bajo un prisma intelectual. Gente que ni siquiera aspira a ser personas, lo dicho, una masa de carne semoviente atufante de naftalina incapaces de comprender el Amor, los ciclos de la materia y la energía, la tendencia a la paz de toda sociedad avanzada o la imprescindible necesidad del valor de cada hormiga y cada ratón. Gente lejana a la comprensión de la vergüenza o la humildad, escoria como la que llena los libros de historia, vende discos y se medallan las solapas con la bonhomía popular.
Pero la evolución de la civilización sigue, imparable, imponderable, y acaba pisoteando y poniendo en su sitio a cada una. El necesario proceso civilizatorio empujado por las personas que trabajan día a noche la legitimidad de la raza humana para permanecer -en iguales derechos y deberes de existir que la medusa y la araucaria-, sobre este planeta.
En cuanto a esas personas en una sociedad que les pretende adalides de la belleza, ejemplos de la sensibilidad, no son sino, gracias a su profundo desprecio por la vida, una forma sin contenido, o con un contenido falso, como la carta de amor de un violador, los besos de Eva Braun, como la inocencia de las niñas de favela o la lluvia ácida: rosas postizas con espinas verdaderas.
Dicen que a la corrida del domingo acudieron 18.000 asistentes, eso es mucha gente, como mucha gente ( millones ), secundaron la política de purga y pogroms de Stalin, como miles de gentes glorificaron al Führer, a Pinochet, a Francisco Franco Bahamonde o al cardenal Torquemada, la misma gente con distinto motivo, los mismos perezosos seres que necesitan matar para estar medianamente vivos.
Hubo un tiempo, hace diez años, que Gimferrer me firmó algún libro, compraba discos de Serrat y de Sabina o creía en el poder transformador dels Joglars, pero ahora ya no: el desprecio también tiene su espacio en la evolución personal de cada una, y en la mía, por extensión. Estos ilustres babosos de cara ancha y corazón mediocre han envejecido, han aprendido el delicado arte de amar la muerte, la tripería, la destrucción, de juntarse con rancias muchedumbres de sesera escasa y mucha humanidad para contemplar, este negro domingo, cómo el ser humano revienta a seis herbívoros inocentes como niñas, hermosos como sólo la
vida sabe ser, necesarios como cada una de nosotras, en el nombre de su superioridad.
Superioridad, si, en materia del mal, como ningún otro animal sobre la faz de la tierra. Hitlercitos de principios del siglo XXI.
sábado, 24 de octubre de 2009
Liberación de visones
Comunicado de Igualdad Animal sobre la liberación de visones en Galicia
Durante la madrugada del 15 de Octubre un grupo de personas se introdujeron en varias "granjas" de visones de la provincia de A Coruña, concretamente de los municipios de A Baña, Oza de Ríos y Muros, soltando a más de 15.000 de estos animales no-humanos en el monte gallego en un intervalo de apenas tres horas.
Durante los últimos días hemos podido escuchar diversas opiniones en los medios de comunicación que se han hecho eco de la noticia. Lamentablemente, en la mayoría de los casos se ha ignorado la cuestión de fondo que subyace a esta acción. Desde Igualdad Animal queremos centrar la atención en los animales no-humanos que, víctimas de la industria peletera, habían sido condenados desde su nacimiento a una vida de padecimientos, penurias y a una muerte prematura. Es este hecho, la injusta explotación a la que condena la industria peletera a cientos de miles de animales, el debate más importante y que, como decimos, parece ser también el gran olvidado.
La industria peletera mantiene a día de hoy en todo el mundo a millones de visones y otros animales encarcelados en jaulas de aproximadamente 40x40x50 cm. Sólo en España se calcula que se crían 400.000 visones en cautividad cada año hasta que finalmente son asesinados. El confinamiento que padecen en vida les genera tal angustia y estrés que muchos se vuelven locos provocándose ellos mismos en muchos casos diversas lesiones. Irónicamente hay quienes afirman que muchos de estos animales morirán en los montes gallegos por ser incapaces de sobrevivir, ignorando así que la industria peletera asesina a la totalidad de estos animales cuando tienen 6 meses de vida (a pesar de que podrían vivir hasta 6 años en libertad) retorciéndoles el cuello, y/o asfixiándoles con monóxido de carbono para servir de vestimenta, sin ninguna posibilidad de evitar tal destino. No sólo los visones son víctimas de este negocio multimillonario, otros individuos como los zorros, astracanes, vacas, ovejas y demás animales que acaban convertidos en las verdaderas víctimas de la moda.
Los animales no-humanos (no olvidemos que los humanos también somos animales) son individuos con plena capacidad para sufrir y disfrutar, individuos cuya vida y libertad debe ser valorada al margen del beneficio económico que se pudiera obtener de ellos o de lo útiles que nos resulten. La razón -o sinrazón- por la que nos consideramos legitimados a explotarles es en realidad un prejuicio conocido como especismo, análogo al racismo y al sexismo, que considera que la especie es un motivo relevante para discriminar a otros, para dar menor importancia a sus intereses. Debido a este prejuicio cientos de millones de animales no-humanos son utilizados para vestir, comer, entretenernos o experimentar con ellos. Pero lo cierto es que independientemente de la especie de alguien, al margen de su capacidad intelectual, artística o lingüística dicho individuo debe ser respetado al igual que hacemos con aquellos humanos que muestran diferentes capacidades que las nuestras.
El crimen que se está cometiendo en las granjas, los laboratorios, los circos, zoos y acuarios, así como en las piscifactorías y mataderos de todo el mundo es de una magnitud inimaginable. Está en nuestra mano evitar la muerte y el sufrimiento de otros animales cambiando de un modo sencillo nuestros hábitos de vida.
No a la explotación animal. Contra el especismo, por la igualdad animal.
Sharon Núñez
Presidenta de Igualdad Animal
Durante la madrugada del 15 de Octubre un grupo de personas se introdujeron en varias "granjas" de visones de la provincia de A Coruña, concretamente de los municipios de A Baña, Oza de Ríos y Muros, soltando a más de 15.000 de estos animales no-humanos en el monte gallego en un intervalo de apenas tres horas.
Durante los últimos días hemos podido escuchar diversas opiniones en los medios de comunicación que se han hecho eco de la noticia. Lamentablemente, en la mayoría de los casos se ha ignorado la cuestión de fondo que subyace a esta acción. Desde Igualdad Animal queremos centrar la atención en los animales no-humanos que, víctimas de la industria peletera, habían sido condenados desde su nacimiento a una vida de padecimientos, penurias y a una muerte prematura. Es este hecho, la injusta explotación a la que condena la industria peletera a cientos de miles de animales, el debate más importante y que, como decimos, parece ser también el gran olvidado.
La industria peletera mantiene a día de hoy en todo el mundo a millones de visones y otros animales encarcelados en jaulas de aproximadamente 40x40x50 cm. Sólo en España se calcula que se crían 400.000 visones en cautividad cada año hasta que finalmente son asesinados. El confinamiento que padecen en vida les genera tal angustia y estrés que muchos se vuelven locos provocándose ellos mismos en muchos casos diversas lesiones. Irónicamente hay quienes afirman que muchos de estos animales morirán en los montes gallegos por ser incapaces de sobrevivir, ignorando así que la industria peletera asesina a la totalidad de estos animales cuando tienen 6 meses de vida (a pesar de que podrían vivir hasta 6 años en libertad) retorciéndoles el cuello, y/o asfixiándoles con monóxido de carbono para servir de vestimenta, sin ninguna posibilidad de evitar tal destino. No sólo los visones son víctimas de este negocio multimillonario, otros individuos como los zorros, astracanes, vacas, ovejas y demás animales que acaban convertidos en las verdaderas víctimas de la moda.
Los animales no-humanos (no olvidemos que los humanos también somos animales) son individuos con plena capacidad para sufrir y disfrutar, individuos cuya vida y libertad debe ser valorada al margen del beneficio económico que se pudiera obtener de ellos o de lo útiles que nos resulten. La razón -o sinrazón- por la que nos consideramos legitimados a explotarles es en realidad un prejuicio conocido como especismo, análogo al racismo y al sexismo, que considera que la especie es un motivo relevante para discriminar a otros, para dar menor importancia a sus intereses. Debido a este prejuicio cientos de millones de animales no-humanos son utilizados para vestir, comer, entretenernos o experimentar con ellos. Pero lo cierto es que independientemente de la especie de alguien, al margen de su capacidad intelectual, artística o lingüística dicho individuo debe ser respetado al igual que hacemos con aquellos humanos que muestran diferentes capacidades que las nuestras.
El crimen que se está cometiendo en las granjas, los laboratorios, los circos, zoos y acuarios, así como en las piscifactorías y mataderos de todo el mundo es de una magnitud inimaginable. Está en nuestra mano evitar la muerte y el sufrimiento de otros animales cambiando de un modo sencillo nuestros hábitos de vida.
No a la explotación animal. Contra el especismo, por la igualdad animal.
Sharon Núñez
Presidenta de Igualdad Animal
viernes, 25 de septiembre de 2009
En nombre de la tradición
Y yo añadiría que maltratar a las mujeres también es una tradición de mucho arraigo en nuestro país. Y si lo hacemos en plazas públicas, cobrando entrada? seguro que también atraía mucho turismo!!
ANÁLISIS: Cosa de dos
Tradición
ENRIC GONZÁLEZ 24/09/2009
Ya era hora de que el PP y el PSOE se pusieran de acuerdo en algo. Ayer, en el Senado, los dos grandes partidos votaron juntos para que las fiestas populares que incluyeran "maltrato a animales" (lo del "maltrato" lo decían otros senadores, de grupos antiespañoles o, aún peor, catalanes) siguieran siendo catalogadas como de interés turístico, nacional o internacional. Hay que mantener la tradición, señores. ¿Qué es un país sin tradiciones? Podrá ser cualquier cosa, pero no España. Y si no hacemos algo iremos perdiendo poco a poco esos entretenimientos ancestrales, que nos unen a todos en torno a ritos tan sencillos y entrañables como cortarle los testículos a un toro agonizante.
Más aún: como bien dijo el senador Javier Marqués, esas fiestas, pongamos por ejemplo el lanceo del toro en Tordesillas, "atraen turistas y son acontecimientos de primer orden".
¿Queremos tradición? ¿Queremos turismo? ¿Queremos acontecimientos de primer orden? Pues no nos limitemos a conservar, porque ésa ya es una posición claudicante. Vean lo que ha pasado con los toros: se cede un poco aquí y allá, por contentar a los finolis de siempre, y se acaba poniendo un peto al caballo del picador. El color de la fiesta nacional no es el mismo, indiscutiblemente, desde que los intestinos del caballo dejaron de relucir sobre el albero. Por no hablar de lo que se perdió en Manganeses de la Polvorosa desde que se acabó el simpático jolgorio de la cabra, el campanario y la lona.
Seamos activos. Respetemos lo que tenemos y vayamos un poco más allá. Si en la NBA hacen su All stars y en el fútbol se hacen selecciones con los mejores futbolistas, ¿por qué no unir en una gran fiesta lo más granado de esas tradiciones nuestras con las que, en el fondo, no hacemos más que expresar nuestro profundo respeto por el animal?
Podríamos soltar en una gran plaza española un toro con teas en los cuernos y correrlo a lanzadas, y a la vez arrojarle dardos, y sacarle los ojos, y colgarlo luego de una cuerda a ver si los mozos logran arrancarle la cabeza, y al final, si aún sigue vivo, cortarle los testículos y tirarlo de un campanario. ¿Se imaginan la de turistas que iban a venir?
http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Tradicion/elpepirtv/20090924elpepirtv_2/Tes
ANÁLISIS: Cosa de dos
Tradición
ENRIC GONZÁLEZ 24/09/2009
Ya era hora de que el PP y el PSOE se pusieran de acuerdo en algo. Ayer, en el Senado, los dos grandes partidos votaron juntos para que las fiestas populares que incluyeran "maltrato a animales" (lo del "maltrato" lo decían otros senadores, de grupos antiespañoles o, aún peor, catalanes) siguieran siendo catalogadas como de interés turístico, nacional o internacional. Hay que mantener la tradición, señores. ¿Qué es un país sin tradiciones? Podrá ser cualquier cosa, pero no España. Y si no hacemos algo iremos perdiendo poco a poco esos entretenimientos ancestrales, que nos unen a todos en torno a ritos tan sencillos y entrañables como cortarle los testículos a un toro agonizante.
Más aún: como bien dijo el senador Javier Marqués, esas fiestas, pongamos por ejemplo el lanceo del toro en Tordesillas, "atraen turistas y son acontecimientos de primer orden".
¿Queremos tradición? ¿Queremos turismo? ¿Queremos acontecimientos de primer orden? Pues no nos limitemos a conservar, porque ésa ya es una posición claudicante. Vean lo que ha pasado con los toros: se cede un poco aquí y allá, por contentar a los finolis de siempre, y se acaba poniendo un peto al caballo del picador. El color de la fiesta nacional no es el mismo, indiscutiblemente, desde que los intestinos del caballo dejaron de relucir sobre el albero. Por no hablar de lo que se perdió en Manganeses de la Polvorosa desde que se acabó el simpático jolgorio de la cabra, el campanario y la lona.
Seamos activos. Respetemos lo que tenemos y vayamos un poco más allá. Si en la NBA hacen su All stars y en el fútbol se hacen selecciones con los mejores futbolistas, ¿por qué no unir en una gran fiesta lo más granado de esas tradiciones nuestras con las que, en el fondo, no hacemos más que expresar nuestro profundo respeto por el animal?
Podríamos soltar en una gran plaza española un toro con teas en los cuernos y correrlo a lanzadas, y a la vez arrojarle dardos, y sacarle los ojos, y colgarlo luego de una cuerda a ver si los mozos logran arrancarle la cabeza, y al final, si aún sigue vivo, cortarle los testículos y tirarlo de un campanario. ¿Se imaginan la de turistas que iban a venir?
http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Tradicion/elpepirtv/20090924elpepirtv_2/Tes
viernes, 11 de septiembre de 2009
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